- A partir de las visiones de las propias instituciones y el análisis comparado de la OCDE, el encuentro tuvo como propósito elaborar un diagnóstico integral sobre el presente y futuro de la educación técnico profesional en el país.
La División de Educación Técnico Profesional (DIVTP) de la Subsecretaría de Educación Superior lideró una mesa de trabajo estratégica junto a la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI) del Ministerio de Educación, la OCDE y representantes de las instituciones agrupadas en el Consejo de Rectores Vertebral.
El objetivo central del encuentro fue articular esfuerzos para mejorar la calidad y pertinencia del sistema de educación superior técnico profesional (TP) en el país.
Durante la jornada, Benito Barros, jefe de la DIVTP, enfatizó que la prioridad del sector debe centrarse en mejorar la articulación y relación de la educación TP con el sector productivo, un paso fundamental para elevar los índices de empleabilidad de los egresados.
El encuentro contó con la exposición de Ricardo Espinoza, jefe de Educación Técnico Profesional de la OCDE. Espinoza compartió la experiencia de la organización —que agrupa a 38 países de Europa, Asia y Latinoamérica—, destacando su labor en el levantamiento de datos para la toma de decisiones y la asesoría técnica gubernamental.
Espinoza identificó tres ejes críticos para el desarrollo de la educación técnica a nivel global. El primero corresponde a la inteligencia y alineación, donde la oferta académica debe ser pertinente y responder de manera ágil a las necesidades reales del mercado laboral. El segundo eje aborda el diseño y prestación formativa, área en la que se requiere avanzar hacia modelos de alternancia, mayor vinculación con el sector productivo, capacitación docente continua y la integración de tecnología en el aula. Finalmente, apuntó a la gobernanza del sistema, advirtiendo que en muchos países la educación TP queda como una “tierra de nadie” al estar fragmentada entre los ministerios de educación, ciencia y trabajo, y la propia industria, por lo que se hace indispensable contar con una administración cohesionada.
A partir del diálogo entre las autoridades y los rectores, se establecieron los principales retos que enfrenta el sistema TP chileno en la actualidad. Entre las prioridades destacan el fortalecimiento del vínculo entre la educación TP y la matriz productiva del país, así como la búsqueda de soluciones conjuntas para la gobernanza y el financiamiento del sistema. Asimismo, los asistentes acordaron avanzar en el análisis de casos sectoriales exitosos y en la proyección de un futuro seminario internacional que permita seguir profundizando en la experiencia comparada de la OCDE.
Para llevar a cabo este trabajo conjunto, la jornada logró reunir a actores clave del sector. Por parte del Ministerio de Educación y organismos internacionales participaron Benito Barros, jefe de la División Técnico Profesional de la Subsecretaría de Educación Superior; Ricardo Espinoza, jefe de Educación Técnico Profesional de la OCDE; Eliana Chamizo, de la Oficina de Relaciones Internacionales del Mineduc; junto a José Valenzuela y Bastián Torres, de la División Técnico Profesional y la Unidad de Desarrollo Sectorial, respectivamente.
En representación de las instituciones formativas asistió Juan Carlos Escobar, director ejecutivo del Consejo de Rectores Vertebral, acompañado por los rectores Roberto Barriga (IPLACEX), Lucas Palacios (INACAP), Jorge Menéndez (ENAC), Sergio Morales (CFT San Agustín) y Juan Pablo Guzmán (IP-CFT Santo Tomás), además de Pablo Carrasco, director de Aseguramiento de la Calidad de DUOC UC.


